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Medio siglo de Carlos Fuentes

Hace 50 años Carlos Fuentes irrumpió en el mundo literario mexicano con una novela vertiginosa, caótica e innovadora, que captó, desde cada voz y cada rincón, el alma de la Ciudad de México de mediados del siglo pasado. Antes sólo había escrito el libro de relatos Los días enmascarados.

 

La región más transparente salió a la venta el 7 de abril de 1958 en el Fondo de Cultura Económica (FCE) cuando Fuentes tenía 29 años, y logró perdurar como la gran novela urbana de México y una de las más relevantes de la literatura latinoamericana.

"La novela retrata toda la Ciudad de México de los años 50, y mucho de lo que narra sigue vigente hoy, y al mismo tiempo en sus páginas todavía se oyen los últimos balazos de la Revolución Mexicana (1910-17)", explicó a la agencia DPA la escritora Elena Poniatowska, primera en entrevistar a Fuentes por esos días.

El texto es intenso hasta para lectores avezados, y resulta aún más complejo para quienes son ajenos a la historia y los modismos mexicanos, como se lo hizo saber a Fuentes en una carta, entre elogiosa y crítica, el argentino Julio Cortázar en septiembre de 1958.

Pero, según recuerda el escritor mexicano Carlos Monsiváis, su publicación fue en aquella época "un acontecimiento como no suelen serlo las novelas". "Los mexicanos vieron en esta novela un mural muy simbólico y al mismo tiempo muy ceñido al detalle de la mezcla de clases", reveló a DPA.

"Era una novela muralística con choferes de taxi, prostitutas, figuras de esta sociedad banal y escritores fracasados. Era todo y especialmente la vibración de la ciudad, el ruido de la ciudad", añadió.

Para Monsiváis, la obra "fue el primer gran retrato de la modernidad urbana, y le dio a los lectores un retrato a tal punto enérgico, sustentado en la gran prosa de Fuentes, que también fue un acontecimiento social".

La novela atrajo de inmediato la atención sobre aquel joven escritor que había experimentado con el lenguaje, la temática y la estructura. Fue objeto de discusiones, dudas y aplausos.

A punto de cumplir 80 años, el 11 de noviembre, Fuentes, Premio Cervantes 1987, se ha convertido, entre tanto, en un referente obligado de la literatura latinoamericana, con obras como Aura, La muerte de Artemio Cruz, Terra Nostra o Cristóbal Nonato.

A través de personajes como Norma, Gabriel, Federico Robles o Rosa Morales, México puede verse todavía en el espejo en muchas páginas de La región más transparente, a pesar de que ya transcurrió medio siglo.

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Fuentes Básico
Panamá, 1928. Escritor.

Hijo de diplomáticos —por eso nació en Panamá—, Carlos Fuentes creció viajando. Durante su infancia y juventud vivió en Suiza, Ecuador, Uruguay, Brasil, Chile, Argentina y Estados Unidos. En la adolescencia regresó a su país, que marcó definitivamente su obra. Se recibió de licenciado en Derecho por la UNAM y en 1950 viaja a Europa a estudiar Derecho Internacional en la Universidad de Ginebra.

En 1955 fundó con Emanuel Carballo y Octavio Paz la mítica "Revista Mexicana de Literatura". En 1962 empezó su fuerte amistad con Gabriel García Márquez, ambos representantes notorios del boom latinoamericano junto con Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar, a quien Fuentes frecuentó durante sus años de residencia en París. Entre los títulos más importantes de su obra narrativa, que ahondó en la identidad cultural de México, se destacan La región más transparente (1958), La muerte de Artemio Cruz (1962), Aura (1962), Zona sagrada (1967), Cambio de piel (1967), Terra nostra (1975), La cabeza de la hidra (1979), Agua quemada (1981), Gringo viejo (1985), Cristóbal Nonato (1987), En esto creo (2002) y La silla del águila (2003). En 1987 recibió el Premio Cervantes y en 1994, el Premio Príncipe de Asturias.