El Museo Reina Sofía de Madrid anunció hoy la nueva forma en que será exhibida su obra estrella, el Guernica de Pablo Picasso, dentro de una "ambiciosa" reforma pensada para que la pinacoteca gane en espacio y "se abra al mundo".
Así lo expresó el director del museo, Manuel Borja-Villel, al presentar a la prensa el nuevo contexto expositivo para el Guernica, el alegato que Picasso hizo contra la Guerra Civil Española (1936-1939).
En su nueva ubicación, la monumental obra tendrá luz blanca en vez de amarilla, para revelar todos sus matices; un acceso a la sala por delante y no por el lateral como estuvo hasta ahora, y en el contexto original en que la obra fue vista en el Pabellón de España de la Exposición Internacional de París, en 1937.
El nuevo montaje incluye la película Espagne 1936, dirigida por el francés Jean Paul Dreyfus con guión de Luis Buñuel, proyectada en la exposición parisina, así como La Fuente de Mercurio, que hizo el escultor estadounidense Alexander Calder para el Pabellón de España.
La Fuente, la única obra extranjera que se exhibió en el Pabellón de la República Española en la Exposición de París, frente al Guernica de Picasso, fue realizada por Calder (1898-1976) como recuerdo del dolor sufrido en la Guerra Civil Española.
Según el director del Reina Sofía, se trata de una primera remodelación "cosmética", porque "en cuanto se pueda" desea que el Guernica pase justo enfrente de donde está ahora, de modo que el visitante se encuentre con un espacio muy similar al que albergó por primera vez esta obra hace 71 años.
"No, la pintura no está hecha para decorar las habitaciones. Es un instrumento de guerra ofensivo y defensivo contra el enemigo", explicaba Picasso sobre su cuadro, una idea que el director del Reina Sofía cree que hay que respetar, aunque no ocurra así con el deseo original del pintor de que se exhibiera en el Museo del Prado.
"Así como Las Meninas son el epicentro de El Prado, el Guernica lo es del Reina Sofía y estoy seguro de que de haber existido entonces este Museo, Picasso habría querido que estuvieran aquí, junto a Buñuel y a Calder", afirmó Borja-Villel.
El Guernica, de 7,82 por 3,51 metros, permaneció durante 42 años en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) hasta 1981, cuando fue trasladado a Madrid e instalado en el Casón del Buen Retiro, del Museo del Prado, antes de pasar al Reina Sofía en 1992.
El Guernica no es el único cuadro que recupera "su sitio": el director del Reina Sofía quiere reubicar todas las piezas que no tengan un espacio, comenzando por la parte de arte contemporáneo para bajar por las salas hasta las vanguardias.
Borja-Villel quiere que el museo "esté de cara a la gente, no de espaldas, como ahora", y que "se abra al mundo" no sólo ganando espacio expositivo en sus 96.000 metros cuadrados, sino proporcionando nuevos accesos.
En los próximos dos o tres años, entre otras modificaciones, será habilitada una nueva sala de exposición para contener la obra del escultor estadounidense Richard Serra; también será rediseñada la entrada principal y se dispondrá de un acceso alternativo.
Fuente: EFE
Enviado por jp_bartolomiu